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Relato
enviado por
ERASMO
Hacia años que había terminado mi relación con Patricia, habíamos hecho el amor muchas veces, la ultima vez habíamos estado en Cartagena, Colombia, dos años después de haber terminado y sucedió lo que ella no quería que pasara, pero esa será motivo de otro relato. después de ese encuentro, ella juro que no estaría mas así conmigo y que en adelante solo seriamos amigos. Yo nunca acepte esa situación, a pesar de haber iniciado una relación con una mujer que es la madre de mis hijos. Siempre nos reuníamos para comer o hablar y terminaba dándole besitos o caricias que ella intentaba rechazar pero que en el fondo le gustaban. Un día hubo un problema con el sistema de facturación de la empresa que ella había diseñado años atrás, y no quedo otro remedio que llamarla para que lo revisara. Acepto a regañadientes, con la condición que no iba a durar mas de una semana en la empresa. Trabajo tres días seguidos sin que hubiese algún encuentro con ella, hasta que al cuarto día, pidió autorización para trabajar hasta tarde porque estaba atrasada. La salida es a las 5:30 p.m. y ese día nadie había programado trabajar hasta después de esa hora. La oficina queda en el centro y después de 7 de la noche es algo peligroso, por lo que le dije que la esperaba hasta las siete. No le quedo mas remedio que esperar. No tenia mucho que hacer, me senté frente a mi portátil y comencé a navegar en paginas de fotos de sexo fuerte. Estaba tan absorto que no me di cuenta cuando ella se asomo en la puerta y me pregunto algo. Me sobresalte y ella soltó una risa muy graciosa. Aja... Te asuste. Si le dije. No pude evitar que rápidamente se acercara a mi escritorio y colocándose detrás mió se dispuso a ver lo que estaba haciendo. Tuve que hacer un esfuerzo para esconder mi cintura y las piernas debajo del escritorio, puesto que había sacado el pene por la corredera y lo tenia afuera, sin tiempo para esconderlo. Aja con que en esto es que pierdes el tiempo... Me dijo. No tengo nada mas que hacer y me puse a necear le conteste. Ella no quitaba la mirada de la pantalla, en la que una rubia se metía una tremenda verga negra en la boca. Huy y si será verdad eso .. Dijo. A veces hacen montajes pero este parece de verdad le dije. No te creo me dijo.... Y como sabes cuando es montaje.... Procedí a mostrar otras fotos donde el tamaño y las escenas son exageradas y note como ella se interesaba mas. En eso rodé mi cuerpo y le dije que se acomodara en el brazo de la silla para que viera mejor. Trato de resistirse, pero un cambio de pantalla la hizo sentarse. Note como su muslo rozaba mi brazo. Coló que mi codo en su pierna y seguimos viendo fotos. Le agarre su mano y no hizo nada, era normal que lo hiciera y ella no dijera nada. Pero en una de esas trato de acomodarse mejor y rodó la silla, quedando mi verga al descubierto. Aja... Pervertido que estabas haciendo. No le quitaba la vista a mi verga. Sabia que a ella le gustaba mirarla y tocarla. No le di mucha importancia y le dije que su sola presencia en la oficina me excitaba y que no me la iba a ahorcar con el pantalón. La tome de la mano y la hice sentar nuevamente, pero ahora mi verga estaba a su vista todo el tiempo. Cambie de fotos y con una mano comencé a acariciarme. Sabia que a ella le gustaba que gimiera cuando me acariciaba o me la chupaba, así comencé a hacerlo y ella comenzó a moverse incomoda, hasta que le tome su mano y la coloque en mi verga. Trato de retirarla, pero no opuso resistencia cuando nuevamente se la coloque y la apreté contra mi cabezota. En la pantalla active un clip de video en la que una trigueña como ella la chupa a un negro y le dije se parece a ti. Ella comenzó a subir y bajar su mano por mi verga y en ese momento comprendí que nuevamente la tenia a mi alcance. La deje hacer un rato y luego me levante y me senté en el borde del escritorio, frente a ella. Mi verga estaba a la altura de su boca, comencé a masturbarme fuertemente y note como ella se excitaba. Sin que pudiera reaccionar me agache y le di un fuerte beso en la boca, primero me mordió, pero luego me ofreció su lengua por un buen rato que aproveche para meter mis manos en su blusa y acariciarle sus pezones oscuros y gruesos, me los conocía de memoria, ella deliraba con esas caricias y sabia que ya no podía parar, mientras le acariciaba sus senos, le puse su mano en mi verga y ella comenzó un movimiento frenético, al tiempo que le abrí su blusa y por un costado, saque uno de sus pezones y comencé a morderlo suavemente, ya no podía evitar sus acostumbrados quejidos y yo comenzaba a sentir muy cerca una corrida. había esperado mucho tiempo por ese momento y no podía terminar tan rápido. Volví a besarla profundamente y levantándome con ella la apreté contra mi y le agarre sus nalgas redonditas y firmes.. Era difícil por el Jean apretado que tenia, pero como opuso resistencia, pude meter mis manos y acariciar su tanga y sus nalgas sin complicaciones. Le dije que se quitara el Jean. Dijo que no que podía llegar alguien, solo lo bajo a la altura de sus rodillas. La acomode en el borde del escritorio y comencé a besarla entre las piernas. Tenia su característico olor fuerte a sexo que volvía loco. Le mordía su pubis por encima de la tanga, hasta que lo corrí y metí mi lengua lo mas que pude en su rajita. comenzó a moverse y empecé a decirle cosas, a lo que me respondió que no dijera nada. No podía dejar pasar la ocasión sin que me chupara. Ella se negó, pero luego acepto darme unos besitos. Cambiamos y volvió a sentarse en la silla y me dio dos besos en la cabeza de la verga. Luego se la metió un poco le paso la lengua, a lo que yo respondí con gemido fuerte, ella se excito mas y comenzó a meterla toda una y otra vez. habíamos retornado a tiempos anteriores. Ya era inevitable que me corriera en su boca y ella lo sabia, porque era consciente que tampoco podría para. Siguió chupando fuertemente y comenzó a gemir también. Se corría chupándome la verga, explote en su boca como hacia tiempo no lo hacia. Ella no quería parar, pero ya no aguantaba mas mi excitación. La levante, le metí mi lengua en su boca. La senté en el escritorio y baje sus pantaletas hasta la rodilla comencé a chuparle como a ella le gustaba. Ahora ella no podía parar sus movimientos y gemidos que ahora eran quejidos. Estaba gozando y le gustaba. Se corrió en mi boca. Nunca antes había sentido ese sabor tan rico. Me quede apretado con mi cabeza metida en su sexo y sus manos agarrandome fuertemente. No me dejaba retirarme, con sus piernas aun temblorosas. Al fin me levante. Ella se levanto y trato de retirarse para acomodarse la ropa, pero yo la agarre por la cintura y comencé a besarla nuevamente. Entre besos y jadeos le hice prometer que lo íbamos a repetir en un sitio mas cómodo a lo que ella accedió después de negarse un par de veces. Lo que ha pasado después se los cuento en la próxima
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