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Relato
enviado por
josants
Mari puede que tenga eso, unos 45 años más o menos, yo tengo casi los 50. De jovencito su hermano y yo éramos amiguetes de barrio, salíamos por ahí a buscar chicas y más de una vez hemos acabado masturbándonos en algún lugar cerca de nuestras respectivas casas. Jamás mire a Mari ya que era mas bien feúcha, era un palo seguido sin pechos y sin culo después con el tiempo yo me fui del pueblo y estuve mucho tiempo sin regresar, si lo hacia apenas salía de mi casa. Supe por mi madre que la vecina se casaba con un chico de aquí de mas o menos su edad, con buena colocación, me dio igual ya use nunca me interesó. Un día hace un año mas o menos me quede en mi casa una temporada por motivos que no vienen al cuento, desde mi ventana veía moverse a Mari limpiando su terraza. Creo que pensé que el haber engordado fruto de sus embarazos y de sus formas redondeadas le hacía sexualmente muy atractiva. Sus pechos eran grandes, una talla 110 y sus faldas anchas denotaban que su culo podía ser espectacular de seguro grandes nalgas. Comencé sin darme cuenta a espiarla, los prismáticos me traían una y otra vez sus formas y mis primeros centímetros de muslos o sus apretadas nalgas. Aquella bata de fina tela a rayas por encima de las rodillas me permitía ampliar mi conocimiento de su cuerpo sensual. Sabia que usaba ropa interior un poco anticuada de los mismos colores negro o blanco y alguna que otra vez unas de color visón o color carne. Alguna vez tuve la tremenda suerte de espiarle el culo con una estirada de profesional de la gimnasia y dejar a mi vista parte de la pelambrera que se le escapaba por los elásticos de la prenda intima. Era tan morena que el vello era muy abundante. Una y otra vez Mari salía a la terraza y yo, que sabia el horario de limpieza del habitáculo, me posicionaba y me masturbaba casi a diario deseando a aquella hembra, ahora tan sexual. También comencé a notar que se tiraba mas en la terraza de lo que lo hacia antes y que sus miradas eran cada vez mas directas a mi casa. Ella debió de pensar también que mis miradas eran hacia su hija Lola que salía a fumarse algún que otro cigarrito a la tarraza de la casa y comencé a dejarla claro que a quien yo buscaba era a ella. Me deje ver mas cuando Mari estaba haciendo sus quehaceres, la daba los buenos días o las buenas tardes y ya empezamos a mirarnos a los ojos. Un día mientras Mari se empeñaba en colgar algo en un clavo mas que alto inexistente y dejaba al aire sus soberbios muslazos me busco con la mirada y como es natural me pillo espiándola, me vio como me mordía los labios en señal de placer por lo que veía. Mari miro a los lados como para comprobar que no nos miraba nadie y lentamente se fue desabotonando la bata de abajo a arriba. Se quedo en bragas y sujetador, la grandísima puta estreno para mi un conjunto de braga y sujetador blanco, se acaricio los pechos y la entrepierna mientras me tiraba un beso. Nervioso como un colegial la hice la señal del teléfono, saque mi móvil y marque su casa, entro y apareció a los pocos segundos. Hablamos de lo que nos estaba pasando, me decía el calentón que tenia y de las veces que se había masturbado deseándome. Yo la dije que era reciproco que la deseaba tanto que deseaba follarla en aquel mismo momento, y que si no había "moros en la costa" la haría ver estrellas de día.- ¡Sabes que mi marido no regresa hasta después de las 3 y las chicas están en el instituto! Tu madre se que ha salido hace un rato por que me la he cruzado, me ha dicho que iba donde su hermana a comer. ¿Quieres que valla yo a tu casa?-. La dije que la esperaba, que no se cambiara de ropa, total era cruzar la calle. La espere apenas cinco minutos que se me hicieron interminables. Nos besamos con pasión, aquello yo no lo tome como algo normal, estábamos los dos más que salidos deseosos el uno del otro. Creo que le comí el coño como antes se lo había comido a una mujer, a ella le debió de pasar lo mismo aunque después ,me confeso sus largas abstinencias.-¡Hay veces que se pasa las semanas sin una caricia, su vida es su trabajo!Tendrá sexo por ahí por que lo que es conmigo se ha pasado hasta dos meses sin tocarme y por supuesto sexo rápido, mis orgasmos son de un tiempo a esta parte pensando en ti masturbándome!-.La folle en el suelo a cuatro patas, la folle apoyada en la pared. Me corrí en sus pechos mientras me hacia una cubana y chupo mi polla embadurnada de leche y conseguí cumplir su sueño. ¡Follarla por detrás, por el culo! Se lo llene de crema para las manos y la penetre despacio, como ella me iba pidiendo. Me decía que podía seguro desmayarse de gusto al sentir como me corría en su recto. ¡Dios que postura, que nalgas, que pedazo de coño en aquella posición, que gustazo poder follarse uno al tiempo!.Hoy somos amantes y regreso cada semana.
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