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Relato
enviado por
LARA
Hola, la historia que les voy a contar no es en realidad una historia, es un hecho muy real.
Cuando me case con mi marido nos fuimos a vivir a un bloque de solo 8 vecinos. La verdad que solo uno de ellos era un poco joven (25 años). Vivía en el apartamento de al lado del nuestro y la verdad que aunque nunca me había fijado demasiado en el lo cierto es que tenia un cuerpo maravilloso.
El caso es que al poco de vivir ahí, me separe de mi marido y me quede yo en ese apartamento. Al cabo del tiempo, un día al llegar a casa me di cuenta que había perdido las llaves me mi puerta, en ese momento salio el chico de al lado y al verme en una actitud desesperada me pregunto que ¿que era lo que me ocurría?, se lo comente y me propuso pasar a su casa a llamar a un cerrajero y que esperase allí mientras venia. Acepte encantada pues estaba muy cansada y no me apetecía volver a bajar a la calle. El chico estaba solo, me había comentado que sus padres habían salido de fin de semana y no volverían en 3 días. Pasamos directamente al salón y me senté en el sofá mientras me ofrecía un trago. Al volverse y ponerlo en mis manos vi que su mirada no se aparto un solo instante de mis piernas, que prácticamente estaban al descubierto por debajo de mi pequeña falda. Eso hizo que me excitara. Comenzamos a hablar y pude observar que no me quitaba ojo. Lo primero que hizo fue preguntarme por mi marido, ya que decía que hacia tiempo que no le veía. Le comente que hacia cosa de un año y medio que me había divorciado, eso creo que le excito aun más. Me confeso que prácticamente todas las noches se masturbaba al oírnos a mi marido y a mi hacer el amor, ya que lo único bueno que tenia mi marido es que era una fiera en la cama, y el chico dormía en la habitación pegada a la nuestra. Eso hizo que me excitase aun mas, me sonreí y le pregunte que ¿que era lo que se imaginaba?, que si quería verlo. Mientras le preguntaba eso vi que su polla crecía debajo de su pantaloncito y mi pequeño tanga se empezaba a humedecer. Se acerco a mi y le puse la mano debajo de mi falda, empezó a acariciarme lentamente mi chochito con una suavidad tremenda, eso hizo que su polla pareciese que iba a reventar debajo de su pantalón, me tiro en el sofá y me desnudo en solo un minuto, el ya se había bajado sus pantalones y su slip y su tremenda polla apuntaba hacia mi, (he de decir que después de tantos años de casada jamás había visto una polla tan preciosa para mi) se arrodillo y empezó a lamerme el coño con su lengua mientras sus manos sujetaban mi culito y las mías le cogían por la nuca, era tremendo el placer que me estaba dando y quizás porque llevaba tiempo sin follar solo quería que siguiese y correrme como una loca. Le hice girarse sobre mi y meti ese pollon en mis labios, quería tragármelo todo como nunca había sentido una polla así en mi boca. Solo se que cuando el noto que ya estaba corriéndome en su boca soltó un enorme chorro de leche en la mía, fue tremendo la forma de chupar del chaval. Creo que no había acabado de correse cuando me puso de rodillas y d un solo golpe me clavo toda la polla en mi coño, eso me hizo enloquecer más. Solo se que me estubo follando y follando como jamás me habían follado, tanto es así que creo que me hizo correrme tantas veces que perdí la cuenta. No se las que se corrió el porque mi coño derramaba su leche por todos los lados.
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